
La villa costera más oriental de Cantabria, a 75 kilómetros de Santander y 35 de Bilbao, consiguió en 1163 que el rey Alfonso VIII le concediera el Fuero de Logroño, fue entonces cuando comenzó a gestarse uno de los centros más turísticos de la costa del Cantábrico y que seguro lo seguirá siendo por mucho tiempo.
Castro Urdiales es uno de esos pueblos en los que pasear es tan interesante como visitar monumentos. Sus callejuelas y sus casas con balconadas de madera forman parte de un conjunto urbano de origen mediaval reconocido desde 1978 como Conjunto Histórico. Entre el patrimonio arquitectónico de Castro Urdiales destaca la Iglesia de Santa María de la Asunción que data del siglo XIII y el monumento gótico más importante de la región. El Castillo Faro, fortaleza defensiva de la villa, el Puente Mediaval y la Ermita de Santa Ana.
Una de las cosas más interesantes es el Miliario romano del año 61 y encontrado en Otañes. Está en una plazoleta frente a la iglesia de Santa María y en él se señalaba la distancia que había entre el lugar donde se encontró y Pisoraca . Esto es lo que se lee: “Nero Claudio, hijo del divino Claudio, César, Augusto, Germánico,Pontífice máximo, con el poder tribunicio por octava vez, el imperio por noveno y el consulado por cuarta. Desde Pisoraca ciento ochenta millas”.

Castro Urdiales es también playa, una de ellas está en el barrio de los Marineros y se llama El Pedregal, un paraje rocoso que con la marea alta se convierte en una piscina natural de aguas transparentes. Y de una piscina natural a una playa muy tranquila porque el acceso es complicado, se llama Pocillo. También puedes quedarte en la playa urbana de Brazomar, pero tienes más opciones como Oriñón, Ostende, Mioño...

Si en lugar de estar en el mar, prefieres estar junto a él, recorre el paseo marítimo de Castro Urdiales hasta el rompeolas del puerto y para reponer fuerzas toma un pincho en alguna de sus tabernas.
Dentro de muy poco, el 30 de noviembre, se celebra una de las fiestas más importantes de Castro Urdiales: San Andrés, patrón de los marineros. Estos días se comen caracoles y besugo y se celebran regatas de bateles. También se celebran concursos relacionados con la vida marinera.

Los romanos establecieron en este lugar su Portus Samanum para sacar el hierro que extrarían de las minas cántabras, los mediavales convirtieron el puerto de Castro Urdiales en uno de los puntos balleneros que gozaba de más fama. Cuando vayas, seguro que también le sacas partido porque el puerto, es el lugar donde late el corazón de esta preciosa villa pesquera eso sí, demasiados turistas, algo normal si el sitio lo merece.