
El Soplao es una cueva situada en la Sierra de Arnero, a más de 500 metros de altitud y que encontrarás entre los pueblos de Herrerías, Valdáliga y Rionasa. A 55 kilómetros de Torrelavega y a 80 de Santander. Desde esta sierra podrás ver el Naranjo de Bulnes y el Mar Cantábrico y cuando subas más, alcanzarás a divisar la ría de San Vicente de la Barquera. Estalactitas, estalagmitas, falsos techos… en un lugar que antiguamente había sido una explotación minera.
Esta cueva es mundialmente conocida por los amantes de la espeleología y la han bautizado como la Capilla Sixtina del mundo subterráneo. La composición de sus formaciones es el aragonito y la calcita y lo que hace que esta cueva sea única, son las denominadas excéntricas o helictitas, que a diferencia de las otras formaciones, no tienen eje y eso quiere decir que adoptan formas de lo más variadas.
La cueva tiene 14 kilómetros de galerías naturales y está abierta al público, así que si quieres puedes recorrer los 1500 metros de maravillas que están alcance de todos. Si vas, lo mejor es que reserves la entrada porque suele ir bastante gente (250 mil visitas al año) sobre todo, si quieres hacer alguna actividad.

En El Soplao, hay un Centro de Interpretación que sirve para comenzar la visita, así conocerás de antemano el contenido la cueva visitando la sala de exposiciones. Cuando sepas donde te metes, hay que subir en el tren minero que sale del mismo centro y que recrea las antiguas vagonetas de la Mina de La Florida.

Este tren sale cada 15 minutos y se adentra unos 400 metros a través de un túnel, luego tendrás que andar unos 70 metros por antiguas galerías mineras hasta llegar a la Galería Gorda que está repleta de helictitas y la galería de Los Fantasmas que se llama así, por sus estalagmitas blancas con forma de fantasma.

Caminarás a través de rampas y pasarelas que están adaptadas para aquellos que utilicen silla de ruedas. El recorrido es de una hora y el precio de la entrada es de 10 euros para los adultos y 7,50 para los niños, jubilados y estudiantes.
Si en lugar de visitar la cueva de esta manera lo quieres hacer de una forma más aventurera, tienes la opción de hacerlo con guías especializados que te darán un equipo necesario: botas, mono, casco y luz, para adentrarte mucho más y visitar 3 kilómetros subterráneos. Este recorrido es de 2 horas y media y los menores de 12 años no pueden apuntarse. Cuesta 30 euros.

Si te gusta la naturaleza en este lugar podrás disfrutar de las obras de arte que es capaz de hacer. No hace falta que seas espeleólogo para admirar las impresionantes formaciones geológicas que hay en las galerías de esta cueva, tanta belleza te dejará con la boca abierta, pero recuerda que debes abrigarte.