
En Potes todos los años se celebra la fiesta del orujo, un aguardiente que se empezó a elaborar en los monastarios de la comarca durante la Edad Media. Cuando llega el mes de noviembre esta localidad cántabra se llena de visitantes y también de música, folkclore, gastronomía y sobre todo, buen aguardiente, todo ello en un entorno de gran belleza.
Esta fiesta del orujo se instauró en 1984, pero durante los 9 siguientes (1985-1994) estuvo prohibida al igual que la destilación casera o con alquitaras móviles. En el año 2002 fue declarada de Interés Turístico Regional. En todas las ediciones un jurado entrega el premio Alquitara de Oro al mejor orujo entre todos los que se hayan puesto en el mercado y los participantes lo destilan en las tradicionales alquitaras de cobre. Una vez elaborado, los asistentes pueden probarlo.
En la Fiesta del Orujo también se concede la distinción de Orujero Mayor a una personalidad destacada designada por el pleno del Ayuntamiento. Este año, a falta de confirmación, parece que ese título será para el golfista cántabro, Severiano Ballesteros.
Además, durante estos días, hay cursos de cocina relacionados con este aguardiente, catas comentadas y también música y ambientación folkclórica por las calles. Este año todo esto se podrá vivir los días 13, 14 y 15 de noviembre.

Potes pertenece a la comarca de Liébana y está situada a 291 metros sobre el nivel del mar. Además del turismo y del orujo, podrás disfrutar de una excelente gastronomía por ejemplo, el cocido lebaniego, que para estas fechas de noviembre va genial. Si vas a la fiesta ya sabes que no sólo hay que beber, así que prueba también los quesos y los postres tradicionales de este lugar porque están para chuparse los dedos.
Y un consejo: no cojas el coche después de ponerte hasta arriba de orujo. Quédate a dormir en algún alojamiento en Potes que es un sitio genial y al día siguiente con la resaca encima, pero sin borrachera: carretera y manta.