
Hoy no hablaremos de un pueblo o lugar concreto sino de una comarca entera, de la historia de una de las zonas más hermosas de Cantabria. Se trata de Asón-Agüera, situado en el extremo oriental de la comunidad autónoma y delimitado por los dos ríos que le dan nombre. Este lugar la conforman una serie de valles con destacada personalidad y una línea de costa que se alarga entre las dos desembocaduras.
La historia de la comarca podría ser perfectamente la historia de casi toda Cantabria. La zona tiene un pasado prehistórico muy lejano que ha quedado patente en cuevas con grabados y pinturas como las del Cuco en Castro Urdiales o las Cuevas de Covalanas, La Haza o Cullalvera en Ramales.
La historia de la Alta Edad Media se iniciará en el lugar a partir de la política de repoblación llevada a cabo por Alfonso I de Asturias que provocó migraciones a Trasmiera, Carranza y toda esta zona oriental de la actual Cantabria. La zona después caería en el ámbito directivo de los condes castellanos, suponiéndose que el propio Fernán González vivió su infancia en los bellos montes de Ampuero. Testimonio monumental de esta lejana época es la ermita rupestre de San Juan de Socueva en Aredondo.
Fueron los señoríos monásticos los que predominarían en la zona durante la Edad Media, sobre todo, el de Santa María de Puerto de Santoña, que extendió su dominio hasta el valle de Soba. Restos de la arquitectura de la época, el románico, podremos encontrar en Laredo, pueblo en el que también encontraremos iglesias (como en Castro Urdiales y Santoña por ejemplo) de estilo gótico, iglesias que probarán la preponderancia que tuvo la política castellana en lo artístico .
Ya en la Baja Edad Media, acogerán el poder los señoríos nobles (como Velasco, Alvarado, pero sobre todo Frías), lo que llevará al progreso de las villas costeras y su relación con países extranjeros como Inglaterra y Flandes.
Finalmente, en la Edad Moderna, el poder real y los concejos cogerán el relevo de los señoríos, hecho que se demostrará en espléndidas iglesias barrocas como las de Colindres, Liendo o Ampuero. En ellas encontraremos importantes retablos artesanos, además de importantes casonas y palacios en las cabezas de los municipios. Ejemplo de ello serán las casas de los Zarauz, Hoyos, etc.