Meruelo es un pequeño pueblo de Cantabria que posee un singular museo, a saber, el Museo de La Campana, el cual pretende informar a visitantes y lugareños sobre la tradición cultural del valle. Se ve que Meruelo tiene una gran tradición campanera, por lo que el museo nos invita a conocer la historia a través de sus oficios ancestrales con la relevancia que tuvieron y las iniciativas actuales que existen en torno a la recuperación de dichos oficios.
Así, en este museo cántabro podremos conocer las técnicas que se utilizaban en la fabricación de campanas artesanales. Además, pretende fomentar el turismo rural como alternativa de ocio y tiempo libre aprovechando los recursos naturales que ofrece el entorno donde se pueden combinar patrimonios históricos y tradiciones culturales de la zona.
Pero vayamos al grano. El Museo de la Campana de Meruelo cuenta con la aportación de unas 35 antiguas campanas, 29 campanillas y diversas campanas pequeñas cedidas por los obradores de campanas Abel y Marcos Portilla, así como diversos instrumentos que se utilizaban para la confección de los moldes de las campanas, a saber, herramientas tales como terrajas, regletas, hornos y elementos decorativos.
El material podremos verla acompañado por unos paneles explicativos con fotografías sobre la historia de los fundidores y el Valle de Meruelo, paneles elaborados por el historiador y miembro del Centro de Estudios Montañeses Luis de Escallada.
El museo lo encontraremos ubicado en las antiguas escuelas de San Mamés, en un edificio de planta rectangular de 280 metros cuadrados, donde nos enseñarás todo el proceso de fabricación de una campana desde la realización de los moldes hasta su cocción en un horno de ladrillo macizo, barro y paja.
Si nos fijamos en la historia campanera del valle, se sabe que ya desde el siglo XV aparecen por diversos lugares de la península fundidores de artillería y de campanas con apellidos toponímicos procedentes de las cántabras Siete Villas. Desde la segunda mitad del siglo XVI y hasta mediados del siglo XIX, se documentan más de novecientos campaneros procedentes de las Siete Villas que ejercieron y expandieron su arte por toda la península llegando hasta el Sur de Francia y la América española.
Así pues, visitar este museo es visitar parte importante del patrimonio religioso de nuestro país, pues las campanas son objetos imprescindibles en cualquier lugar donde haya una iglesia o una catedral.