
Cuando el mal tiempo empieza a irse y el sol vuelve a brillar en las tardes cántabras se hace habitual encontrarse con algún grupo de deportistas remando por el mar Cantábrico o transportando la trainera hasta llegar al agua. Son estampas, especialmente la última, que pueden llegar a resultarnos curiosas pero que, en el caso de esta región, son bastante habituales y que pueden verse en la mayor parte de las localidades costeras de la región.
Las competiciones de traineras son una variedad deportiva que cuenta con numerosos adeptos en Cantabria, especialmente en Santander, donde las regatas se practican desde mediados del siglo XIX. Aunque se trata de embarcaciones bastante pesadas y con pocas utilidades para ir a pescar, su origen se encuentra en los antiguos pescadores.
Actualmente su fervor ha llegado a tal extremo que se han convertido en un evento extraordinario y del que se pueden ver competiciones en diversas localidades durante el verano. Si tenéis oportunidad de ver un campeonato, con motivo de vuestro viaje a Cantabria, es de lo más recomendable. Casi todas las localidades costeras cuentan con su propio club de remo y participan en competiciones durante todo el verano.
Es el caso de Santander, Castro Urdiales, Astillero, Pedreña, Camargo, La Maruca, Pontejos, Colindres-Laredo, Santoña y Suances. En todas estas localidades los equipos de traineras son tan importantes como los de fútbol en el resto de España y representan por si solas la identidad propia de un pueblo. Aunque se organizan varios torneos a nivel regional, el más importante es el que tiene lugar en San Sebastián. También compiten en otras regiones del norte de España, donde la especialidad de las traineras también ha calado hondo.
Aún así, vamos a daros algunas nociones sobre en qué consiste este deporte. Las tripulaciones están compuestas por trece remeros, divididos en seis bancadas de dos y uno en la proa al que se denomina proel. También cuentan con el patrón, que es el que va dando las órdenes a los palistas y marca el ritmo de las paladas que deben dar los deportistas.
Hay diversas variantes, en lo que a la competición se refiere ya que, en ocasiones, se celebran en aguas tranquilas, como las de la bahía de Santander, y otras veces en mar abierto. Pueden darse varias vueltas entre boyas o establecerse una contrarreloj. En mar abierto, normalmente, se hace con un único largo.
Foto Vía Tabernilla